Esta casa, donde viviera Hemingway, con su ?ltima mujer, Mary Welsh, por m?s de veinte a?os, es el museo m?s importante del mundo dedicado al escritor. Aqu? cre? "El Viejo y el Mar".
Se pueden contemplar muchos objetos personales, miles de libros, cuadros, cabezas de animales o su m?quina port?til Royal (ante la que escrib?a de pi? y descalzo). En el jard?n hay flamboyanes, palmas reales, mangos y hasta una inmensa ceiba (el Iroko, ?rbol-deidad adorado en la santer?a). Todo nos traslada a la vida habanera e internacional de Ernest, quien en cierta entrevista se defini? a si mismo con un cubanismo destinado a los perros vagabundos y callejeros: "yo soy un cubano sato". |